Beowulf, la crítica, o mas bien… el elogio

Neil Gaiman & Roger Avary; el primero reputado en el mundo del comic y el segundo cineasta colaborador de Quentin Tarantino antes de peleare y mandarse a la mierda mutuamente son los encargados del guión de la nueva película de Robert Zemeckis: Beowulf.
No es la primera adaptación de este poema épico que podemos ver en el cine, otras menos exitosas fueron antes, todas con apariencia de “grandes relatos de telecinco” (los que por cierto a partir de este mes podemos comprar en DVD…) “Beowulf” con Christopher Lambert en 1999 y “Beowulf & Grendel” con Gerard Butler, el Leonidas de 300 en 2005.
Sin ningún hueco para que quepa la duda, esta nueva adaptación consigue fácilmente introducirnos en un mundo “real” que contradictoriamente está enteramente generado por animación digital CGI que da un increíble paso desde su antecesora, también de Bob Zemeckis, “Polar Express”. Y es que quizás Peter Jackson con su adaptación de “El señor de los anillos” nos ha malacostumbrado al cine épico fantástico, y todo lo que no tenga lpautas que el marcó nos huela a rancio. Por que si Tolkien para crear su conocida obra, siguió los pasos de Beowulf, Zemeckis, ha seguido los de Jackson.
Diálogos divertidos que legan a rozar lo macarrónico en algunas ocasiones, secuencias con tintes misteriosos y escenas de acción imposibles si no es por la utilización de la animación, la hacen una película fresca y entretenida a la par que espectacular. El que se trate de animación nos puede confundir, y hacernos pensar que estamos ante una película hecha para toda la familia. Pero esto no es así, escenas felices tenemos las justas y escenas crudas mas de una.
Podría alabar todos los factores de esta película , pero una película es un conjunto, y este conjunto es en general positivo.
Y no nos engañemos, la animación es muy buena, pero aunque estamos cerca, aun no se ha alcanzado el deseado grado de falsa realidad. Estamos ante una película 100% digital, no esperemos ver algo como si de 35mm se tratara por que no lo vamos a conseguir, es un “casi, pero no”.
En conclusión; estamos ante una película que difícilmente decepcione, su duración no es excesiva y su contenido no da pie al aburrimiento. Es un pequeño paso en la historia del cine pero un gran paso en la historia de la animación.
Punto y copón.
































